Síguenos en:

Bogotá, 21 de mayo de 2013 - A propósito de lo que viene sucediendo en la Cámara de Comercio de Barranquilla, la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio – CONFECÁMARAS-, expresó su respaldo a la labor que ha venido realizando el Superintendente de Industria y Comercio, Dr. Pablo Felipe Robledo, en la defensa de la legalidad y la moralidad en el proceso electoral de su Junta Directiva.

El Presidente de CONFECÁMARAS, Julián Domínguez, en carta dirigida al Superintendente, afirmó que uno de los asuntos cardinales del sistema de Cámaras de Comercio es procurar su adecuada gobernabilidad. “Hemos encontrado eco en Usted de nuestras preocupaciones, ya que la Cámara de Comercio de Barranquilla ha sido víctima de embates de personas que en forma inescrupulosa han pretendido tomar el control, ante lo cual hemos denunciado las anomalías y contado con el respaldo del Gobierno Nacional, dijo.

Para el Presidente de CONFECÁMARAS, el Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, ha sido un permanente garante y aliado de la buena gobernabilidad de las Cámaras de Comercio, labor que nos ayuda a ejercer un control más exhaustivo en aras de la transparencia y el buen manejo de estos entes.

CONFECÁMARAS reconoce en Usted a alguien que actúa ceñido a la ley, sin vacilación alguna y sin importar las dificultades. Estamos seguros que al final del camino, podrá la Entidad que Usted dirige, conjurar los ataques que se han producido contra algunas Cámaras de Comercio, en especial, la de Barranquilla. En este orden ideas, las acciones de la Superintendencia de Industria y Comercio merecen el respaldo de la sociedad y creemos que en la medida en que los argumentos jurídicos de la Superintendencia sean atendidos, no habrá lugar a permitir que personas con otros intereses tomen el control de las Cámaras de Comercio”, puntualizó.

Confecámaras reitera la importancia de que en el proceso de elección de Juntas Directivas de las Cámaras de Comercio se elija bien a los representantes de los empresarios, para garantizar la gobernabilidad, el respeto por lo colectivo y el buen curso de las políticas de estas instituciones, debido a que como agencias de desarrollo propenden por generar un entorno eficiente para la gestión empresarial, privilegiando siempre la visión regional y el interés general.